El Departamento de Asuntos del Consumidor revisó la estructura de precios mínimos del café en Puerto Rico mediante una orden que entrará en vigor el próximo 13 de noviembre.
La Orden 2026-007 establece nuevos precios para el café producido localmente y para el producto importado que el Departamento de Agricultura adquiere y vende a los torrefactores por medio de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias.
Entre los principales cambios, el precio mínimo del café uva maduro aumentará de $18 a $22 por almud y de $0.64 a $0.79 por libra. El café verde-maduro y el Robusta subirán de $12 a $14.50 por almud.
El café pilado primera aumentará de $500 a $610 por quintal, mientras el pilado segunda pasará de $359 a $434. El semitostado Arábiga vendido por ADEA subirá de $375 a $450 por quintal.
DACO indicó que la determinación siguió las recomendaciones del Comité Evaluador del Café, que analizó los costos de producción y las condiciones de la industria con participación de agricultores, beneficiadores, torrefactores y especialistas económicos.
Según Agricultura, el precio de referencia pagado al agricultor por el café producido completamente en Puerto Rico llevaba aproximadamente 15 años sin una revisión integral que reflejara el aumento en mano de obra, fertilizantes, equipos y otros insumos.
El Programa de Compra y Venta de Café registró pérdidas operacionales aproximadas de $8.3 millones en el año fiscal 2024-2025 y $8.8 millones en 2025-2026. Al considerar la reducción de ingresos históricos, Agricultura estima que el impacto económico acumulado supera los $30 millones.
La orden también permitirá que ADEA venda el café importado semitostado al precio de adquisición cuando el costo supere la cantidad establecida. Antes de trasladar el incremento a los torrefactores, Agricultura deberá notificarlo por escrito al secretario del DACO.
Las agencias sostienen que la revisión busca mantener viable toda la cadena del café, desde el agricultor hasta el torrefactor, aunque los nuevos precios también podrían generar presión sobre los costos que finalmente enfrentan los consumidores.


