La gobernadora Jenniffer González volvió a colocar la crisis energética en el centro de la agenda pública al prometer una ampliación significativa de generación eléctrica para enfrentar los apagones que continúan afectando a Puerto Rico.

Durante su mensaje anual del jueves 21 de mayo de 2026, González indicó que ya está en marcha un proceso de subasta para instalar 3,000 megavatios adicionales de generación, con una posible adjudicación hacia finales del verano.

La gobernadora también dijo que cerca de 1,000 megavatios adicionales serían incorporados durante los próximos meses mediante reparaciones y modernización de plantas existentes.

Según la explicación ofrecida, 100 megavatios pueden suplir energía suficiente para unas 60,000 familias, por lo que la promesa gubernamental apunta a un aumento de capacidad con impacto directo en estabilidad del servicio.

González también destacó la instalación de baterías Tesla financiadas con más de $700 millones en fondos federales. Ese sistema tendría una capacidad de almacenamiento de 430 megavatios y buscaría reducir interrupciones durante periodos de alta demanda o fallas en generación.

La administración informó además la llegada de 244 megavatios de plantas de respuesta rápida para operar durante picos de consumo eléctrico.

El anuncio ocurre mientras Puerto Rico mantiene una de las tarifas eléctricas más altas de Estados Unidos y una red vulnerable tras años de falta de inversión, daños por huracanes y problemas estructurales en la Autoridad de Energía Eléctrica.

La gobernadora reiteró su intención de cancelar el contrato de LUMA Energy para transmisión y distribución, una promesa que continúa generando expectativa pública y empresarial.

Para el sector privado, la estabilidad energética sigue siendo uno de los factores más determinantes en decisiones de inversión, manufactura, turismo, construcción y expansión comercial.