Puerto Rico volvió a colocar la energía en el centro de su agenda económica tras nuevos avances en tres proyectos de generación solar fotovoltaica y almacenamiento mediante baterías.

El zar de Energía y director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas, Josué A. Colón Ortiz, informó que el proceso acelerado establecido mediante la Orden Ejecutiva OE-2025-047 alcanzó avances significativos en iniciativas estratégicas de energía renovable y almacenamiento.

Según la información publicada por Metro Puerto Rico el 31 de mayo de 2026, dos de los proyectos recibieron la aprobación de la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica el pasado 27 de mayo, mientras que un tercer proponente obtuvo aprobación de contratos el sábado 30 de mayo.

Los tres proyectos representan en conjunto aproximadamente 547 megavatios de generación solar fotovoltaica y 659 megavatios de almacenamiento mediante baterías, una escala relevante para un sistema eléctrico que continúa enfrentando presiones de confiabilidad, costos y resiliencia.

La Orden Ejecutiva OE-2025-047 busca agilizar la evaluación, negociación, aprobación e implementación de proyectos estratégicos de energía renovable y almacenamiento. El objetivo declarado es preservar la elegibilidad de estas iniciativas para incentivos federales, incluidos los Investment Tax Credits y otros mecanismos de financiamiento disponibles bajo legislación federal.

La AEE ya notificó formalmente las aprobaciones a los desarrolladores de los dos primeros proyectos y ahora espera documentación y requisitos adicionales para completar el proceso de evaluación y consideración final ante la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico.

El tercer proyecto, aprobado este fin de semana, también continuará por las etapas regulatorias, contractuales y documentales pendientes antes de poder avanzar hacia su implementación final.

Colón Ortiz sostuvo que estas iniciativas buscan diversificar la matriz energética, aumentar la confiabilidad del sistema, fortalecer la resiliencia, reducir vulnerabilidades y promover inversión privada en infraestructura energética.

La noticia tiene implicaciones económicas importantes porque la estabilidad energética sigue siendo uno de los factores decisivos para manufactura, turismo, comercio, hospitales, construcción y nuevos proyectos de inversión en Puerto Rico.

El avance de los proyectos ocurre en un momento donde la isla intenta combinar fondos federales, incentivos contributivos, capital privado y reformas de infraestructura para responder a años de apagones, altos costos y fragilidad operacional del sistema eléctrico.

El próximo paso será completar los trámites ante las entidades regulatorias y fiscales correspondientes, un proceso que definirá si los proyectos pueden asegurar los incentivos y financiamiento necesarios para pasar de aprobación contractual a capacidad energética real.