La disputa sobre qué provocó el evento que afectó la central Costa Sur escaló este martes 21 de julio después de que el gobierno exigiera a Genera PR responder formalmente a la versión de LUMA Energy, que sostiene que no hubo una falla en las líneas de transmisión que salen de la subestación de la instalación.
El requerimiento fue realizado por el zar de Energía y director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas, Josué Colón, ante las versiones contradictorias ofrecidas por las dos compañías privadas responsables de componentes esenciales del sistema eléctrico de Puerto Rico.
La controversia se remonta al evento de la semana pasada que sacó de servicio una unidad de Costa Sur y contribuyó a una crisis de generación que provocó interrupciones del servicio eléctrico. Funcionarios del gobierno habían señalado inicialmente posibles problemas en el sistema de transmisión administrado por LUMA.
LUMA, sin embargo, ha insistido en que sus líneas de transmisión operaron conforme a los parámetros establecidos y que no se registró una falla que explique la salida de la unidad generatriz. Esa posición entra en conflicto con declaraciones previas de funcionarios gubernamentales sobre la secuencia del evento.
Ante la contradicción, Colón solicitó a Genera PR, empresa responsable de operar las plantas de generación heredadas de la Autoridad de Energía Eléctrica, que presente una respuesta técnica y formal a los planteamientos de LUMA.
La discusión ocurre mientras la unidad número 6 de Costa Sur permanece bajo trabajos de reparación relacionados con sus líneas de vapor. La indisponibilidad de unidades generatrices ha reducido en distintos momentos el margen de reserva del sistema y ha obligado a mantener bajo vigilancia la capacidad para atender la demanda máxima.
El choque entre las versiones de LUMA y Genera adquiere especial importancia porque determinar la causa exacta de los eventos puede establecer responsabilidades contractuales, operacionales y regulatorias. También puede influir en futuras medidas correctivas y en las investigaciones sobre la confiabilidad de la red.
Puerto Rico mantiene separados los componentes principales de su sistema eléctrico entre distintos operadores privados: LUMA administra la transmisión y distribución, mientras Genera opera gran parte de la generación térmica pública. Cuando ocurre una falla de gran escala, esa división ha generado disputas recurrentes sobre dónde comenzó el problema y quién debe asumir responsabilidad.
El gobierno espera ahora una respuesta documentada de Genera que permita confrontar ambas versiones y reconstruir técnicamente lo ocurrido en Costa Sur. Hasta que ese análisis se complete, persiste una contradicción abierta entre los principales operadores del sistema sobre un evento que tuvo consecuencias directas para miles de abonados.