La crisis de abasto de agua en el noreste de Puerto Rico escaló este domingo 26 de julio al ámbito legislativo, luego de que se anunciara una investigación sobre las interrupciones que afectan a comunidades de Río Grande y Canóvanas.
El senador Héctor Joaquín Sánchez Álvarez convocó una vista ocular conjunta del Senado y la Cámara de Representantes para exigir explicaciones a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados sobre la operación de la planta que abastece sectores de ambos municipios.
La intervención legislativa ocurre después de denuncias del alcalde de Río Grande, Ángel “Bori” González Damudt, quien asegura que residentes de distintos sectores han enfrentado interrupciones que superan las 48 horas.
La duración de las interrupciones elevó el problema de una avería operacional a un asunto de fiscalización pública, ante el impacto que la falta prolongada de agua tiene sobre hogares, comercios y servicios esenciales.
La vista ocular permitirá a legisladores observar directamente la infraestructura involucrada y requerir información de la AAA sobre las causas del problema, el estado de la planta y las medidas adoptadas para estabilizar el servicio.
Río Grande y Canóvanas forman parte de una región con actividad residencial, comercial y turística significativa, por lo que fallas prolongadas en el suministro pueden producir consecuencias económicas además del impacto inmediato sobre los residentes.
La investigación se suma al escrutinio que enfrenta la AAA durante un período marcado por problemas de suministro y reclamos ciudadanos en distintos municipios de Puerto Rico.
El punto central de la fiscalización será determinar por qué las interrupciones se extienden por períodos superiores a dos días y qué acciones concretas puede ejecutar la corporación pública para evitar que el patrón continúe en las comunidades afectadas.