Una cadena de fallas en las centrales EcoEléctrica y Aguirre provocó entre la noche del martes 28 y la madrugada del miércoles 29 de julio uno de los episodios de interrupción eléctrica más amplios de las últimas semanas en Puerto Rico, con más de 377,000 abonados sin servicio en el punto máximo del evento.

El problema comenzó cuando la unidad 2 de la central Aguirre, en Salinas, perdió cerca de 125 megavatios de capacidad y luego salió completamente de servicio alrededor de las 8:00 de la noche. Genera PR atribuyó la salida a una avería en las bombas de succión y retiró la unidad de manera controlada mientras realizaba trabajos de diagnóstico.

Poco después, cerca de las 8:25 p.m., las tres unidades de generación de EcoEléctrica, en Peñuelas, también salieron de servicio. La pérdida adicional superó los 500 megavatios y dejó al sistema eléctrico con un margen de reserva extremadamente reducido.

La combinación de ambas fallas obligó a LUMA Energy a activar relevos de carga en múltiples regiones. A las 11:15 de la noche, el portal de la empresa mostraba más de 314,000 clientes todavía sin electricidad, mientras la generación disponible rondaba los 2,442 megavatios y la reserva era de apenas 41 megavatios.

El presidente de EcoEléctrica, Carlos Reyes Berríos, informó que una cadena de eventos provocó la salida simultánea de sus tres unidades y que el personal técnico comenzó inmediatamente la investigación y estabilización de los procesos antes de iniciar el arranque de las plantas.

LUMA explicó que la duración de las interrupciones dependía directamente de cuánta generación pudiera reincorporarse al sistema y del nivel de consumo. Sin reservas suficientes, los relevos de carga podían prolongarse por horas en lugar de resolverse rápidamente.

Durante la madrugada comenzó una recuperación acelerada del servicio. A las 6:10 a.m. del miércoles, LUMA reportaba 3,719 abonados todavía sin electricidad, una reducción sustancial frente al pico de más de 377,000 clientes afectados durante la noche.

Genera PR mantuvo trabajos durante la madrugada para devolver Aguirre 2 al sistema, mientras EcoEléctrica continuaba evaluando las causas que provocaron la salida simultánea de sus tres unidades.

Aunque la mayoría de los clientes recuperó el servicio antes del amanecer, el evento vuelve a exponer la fragilidad de un sistema donde la pérdida simultánea de varias unidades importantes puede eliminar casi por completo la reserva de generación y obligar a interrupciones masivas en cuestión de minutos.