El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales activó este miércoles 12 de agosto un operativo especial en el islote Icacos, en Fajardo, para atender a un delfín que fue localizado con un equipo utilizado para buceo incrustado en su cuerpo.
La movilización incluye miembros del Cuerpo de Vigilantes y personal técnico del DRNA, entre ellos biólogos de la Secretaría Auxiliar de Conservación e Investigación. El objetivo es localizar al animal, evaluar su condición y realizar la intervención necesaria con la mayor rapidez posible.
El comisionado del Cuerpo de Vigilantes, Nelson Cruz, confirmó la coordinación entre las unidades de vigilancia y los especialistas ambientales. La situación ha generado especial atención porque el animal, conocido públicamente como “Miguelito”, ha sido visto en aguas frecuentadas por embarcaciones y visitantes en el área de Icacos.
Como parte del operativo, las autoridades decidieron cerrar temporalmente el tránsito de embarcaciones en la zona donde se realizan las labores. La restricción busca reducir interferencias, proteger al delfín y permitir que los equipos técnicos trabajen con mayor seguridad.
El DRNA informó además que las labores cuentan con monitoreo y apoyo de agencias federales, incluida la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. La participación federal añade recursos especializados para el manejo de fauna marina protegida y la evaluación de riesgos durante el rescate.
El incidente también abrió una investigación sobre cómo terminó el equipo de buceo incrustado en el animal. El secretario del DRNA advirtió públicamente que la agencia buscará identificar a las personas responsables si se determina que hubo una conducta indebida relacionada con el caso.
Icacos forma parte de una de las zonas marinas recreativas más visitadas del este de Puerto Rico, con tráfico frecuente de embarcaciones privadas, excursiones turísticas y actividades acuáticas. Por esa razón, cualquier cierre temporal puede impactar la navegación y las operaciones recreativas mientras se mantenga activo el procedimiento.
Las autoridades no habían informado, al momento de la actualización, que el delfín hubiese sido capturado o que el equipo ya hubiese sido retirado. El operativo continuaba enfocado en localizarlo y crear las condiciones necesarias para una intervención segura.
El caso pone nuevamente bajo atención la interacción entre actividades recreativas y vida marina en aguas costeras de Puerto Rico. Mientras continúa la búsqueda, el DRNA mantiene la coordinación con biólogos, vigilantes y agencias federales para reducir el riesgo de que la lesión del animal se agrave.