La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados abrió este jueves 13 de agosto la posibilidad de poner fin al racionamiento de agua en el sistema de Carraízo si las próximas lluvias logran elevar suficientemente el nivel del embalse y los pronósticos mantienen una tendencia favorable.
El presidente ejecutivo de la AAA, Luis González Delgado, indicó que la corporación pública evaluaría eliminar las interrupciones programadas si la recuperación de Carraízo se sostiene. La decisión dependerá de cuánta lluvia reciba la cuenca y de cómo se traduzca esa precipitación en almacenamiento efectivo dentro del lago.
La actualización llega después de que las lluvias registradas entre martes y miércoles dejaran acumulaciones de entre dos y tres pulgadas en sectores de la cuenca de captación de Carraízo. Ese evento permitió que el embalse aumentara 26 centímetros y alcanzara una lectura de 37.79 metros durante la mañana del jueves.
A pesar del aumento, Carraízo permanece bajo la clasificación de “ajustes operacionales”. Para regresar al nivel de “observación”, el embalse debe alcanzar al menos 38.50 metros, lo que significa que todavía le faltan aproximadamente 71 centímetros para superar el umbral utilizado por la AAA.
La cifra es importante porque introduce una referencia concreta para medir cuándo podría comenzar a cambiar el escenario del racionamiento. Hasta ahora, miles de clientes en San Juan, Carolina, Trujillo Alto, Canóvanas, Gurabo y otras zonas servidas por el sistema han enfrentado interrupciones rotativas debido a la sequía.
La AAA también mantiene atención sobre el Invest 92L, sistema que se desplaza por el Atlántico y que podría acercar humedad a Puerto Rico entre la tarde del domingo y el lunes. González Delgado señaló que ese evento podría convertirse en la próxima oportunidad significativa para que la cuenca reciba una mayor cantidad de lluvia.
Sin embargo, la corporación pública evitó dar por terminado el racionamiento de manera anticipada. El funcionario recordó que los pronósticos de lluvia no siempre se materializan y que la decisión dependerá de las mediciones reales del embalse y de la expectativa de precipitación posterior.
El sistema de Carraízo es una pieza crítica de la infraestructura de agua del área metropolitana. La AAA identifica la represa Loíza como una fuente utilizada para suplir agua potable a una parte importante de la región, por lo que cada aumento o descenso en su nivel tiene consecuencias directas sobre la capacidad operacional de la corporación.
La nueva lectura convierte los próximos días en un período decisivo: si Carraízo continúa recuperándose y supera los 38.50 metros, la AAA tendrá por primera vez desde el inicio de esta fase de la crisis una base operacional para considerar levantar el esquema de racionamiento.