El Programa de Libre Selección de Escuelas del Departamento de Educación de Puerto Rico enfrenta una marcada caída en participación, luego de que las solicitudes para obtener vales o certificados educativos se redujeran 76% entre el año escolar 2020-2021 y el pasado año escolar.
Una investigación del Centro de Periodismo Investigativo, publicada este jueves 13 de agosto y difundida por Metro Puerto Rico, encontró que de 46,675 estudiantes que pudieron haber utilizado estos certificados durante los últimos seis años, apenas 2,570 lo hicieron. Esa cifra equivale a solo 5.5% del total potencial.
Los datos oficiales obtenidos del Departamento de Educación mediante una demanda de acceso a información muestran que en 2020-2021 se recibieron 9,027 solicitudes. Para el pasado año escolar, el número había bajado a 2,134.
El valor económico del certificado aparece como una de las principales limitaciones. En promedio, el vale cubre alrededor de 53% del costo combinado de matrícula y mensualidades de un colegio privado durante un año. La Oficina de Registro y Licenciamiento de Instituciones de Educación estima que estudiar en una escuela privada cuesta unos $4,403 anuales, mientras el valor promedio del certificado ronda $2,336 por estudiante.
Esto significa que las familias deben cubrir de su bolsillo el resto de la matrícula, mensualidades y otros gastos como libros, uniformes, transportación y cuotas. Participantes consultados por el CPI indicaron que, en algunos casos, tuvieron que aportar más de $1,500 adicionales para completar el costo del año escolar.
El programa fue autorizado por la Reforma Educativa de 2018 y permite otorgar certificados a hasta 3% de la matrícula del sistema público. Sin embargo, el presupuesto anual del programa nunca ha superado $1.2 millones. El análisis del CPI indica que, si se hubiese utilizado plenamente el máximo de 3% permitido por ley, Educación habría tenido que destinar más de $18 millones anuales a los vales.
Otro factor señalado por padres y participantes es la tardanza del proceso. Varias familias relataron que fueron notificadas de la aprobación del certificado apenas días antes del inicio de clases, dificultando la matrícula, compra de uniformes, libros y coordinación de servicios.
También existen implicaciones para estudiantes de Educación Especial. Al trasladarse a una institución privada mediante el programa, ciertos servicios que recibían directamente del sistema público pueden cambiar o dejar de ofrecerse dentro del horario escolar, dependiendo de la oferta de la escuela escogida.
Desde la creación del programa, 91 colegios privados han participado y han recibido en conjunto más de $6 millones en fondos públicos. La mitad de esas instituciones son colegios religiosos, según el análisis realizado con datos oficiales.
La reducción de solicitudes ocurre mientras el gobierno discute nuevamente la reorganización del sistema educativo, la consolidación de planteles y el uso de fondos públicos para ampliar opciones escolares. Los datos muestran que, hasta ahora, el Programa de Libre Selección ha operado muy por debajo de la escala máxima permitida por ley.