La gobernadora Jenniffer González Colón sostuvo este lunes que Puerto Rico no solicitará por ahora una declaración federal de emergencia por la sequía, al señalar que el Gobierno todavía cuenta con recursos estatales disponibles para enfrentar la situación.

La mandataria explicó que antes de acudir a una declaración presidencial deben utilizarse los mecanismos activados bajo la emergencia estatal declarada el pasado 31 de julio. Entre las medidas mencionó la adquisición de cisternas, agua y otros recursos, además de trabajos relacionados con dragados en seco.

Según González Colón, la Junta de Supervisión Fiscal autorizó inicialmente acceso a hasta $20 millones del Fondo de Emergencia de Puerto Rico. El Ejecutivo podría solicitar recursos adicionales si la evolución de la sequía y las necesidades de las agencias lo requieren.

La gobernadora indicó que aproximadamente un 6% del territorio de Puerto Rico se encuentra bajo condiciones de sequía severa. Aunque reconoció el impacto del evento, sostuvo que la isla todavía no ha alcanzado las condiciones registradas durante la sequía de 2015.

También planteó que una declaración federal por sequía enfrenta un precedente poco frecuente. Según expresó, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias no ha autorizado una declaración presidencial de emergencia específicamente por sequía desde 1979.

Eso no significa que el Gobierno haya descartado toda asistencia federal. González Colón explicó que durante agosto Puerto Rico solicitó apoyo al Departamento de Agricultura de Estados Unidos para atender los daños que la falta de lluvia está provocando en el sector agrícola.

Ese proceso requiere recopilar información y realizar censos de daños en las fincas para cuantificar las pérdidas. Las gestiones se mantienen en coordinación con autoridades federales mientras continúa la evaluación del impacto sobre agricultores y productores.

La sequía ha provocado racionamientos y medidas de emergencia en distintas zonas de Puerto Rico, además de elevar la demanda de agua potable, cisternas y otros recursos. El Gobierno ha ido activando medidas estatales para responder a esas necesidades mientras monitorea los niveles de los embalses y las condiciones meteorológicas.

Por ahora, la estrategia oficial será utilizar primero los recursos del Fondo de Emergencia estatal y mantener abiertas las gestiones federales que correspondan. La posibilidad de solicitar una declaración federal podría reevaluarse si las condiciones empeoran o los recursos locales resultan insuficientes.