El embalse Carraízo descendió este lunes a 37.34 metros y podría entrar en fase de control antes de que termine la semana si mantiene el ritmo actual de reducción, según información discutida por el Comité de Sequía durante una reunión en La Fortaleza.

El nivel representa una caída de siete centímetros en 24 horas y deja al embalse a solo 34 centímetros del umbral de 37.00 metros que marca la entrada a la fase de control. Carraízo continúa oficialmente bajo ajustes operacionales mientras la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) vigila de cerca el consumo y la evaporación.

La nueva lectura profundiza el deterioro observado durante los últimos días. El 20 de agosto, Carraízo se encontraba en 37.57 metros y a 57 centímetros de la fase de control. Cuatro días después, la diferencia se redujo a 34 centímetros, una pérdida neta de 23 centímetros desde aquella actualización.

Funcionarios reunidos en el Comité de Sequía indicaron que, de mantenerse la tendencia, Carraízo podría alcanzar el nivel de control a finales de esta semana. La evolución dependerá del consumo de agua, la evaporación y la cantidad de lluvia que reciba la cuenca del Río Grande de Loíza durante los próximos días.

El panorama ocurre mientras aproximadamente un 33% de Puerto Rico se encuentra bajo sequía extrema. Las lluvias asociadas a una onda tropical durante la semana anterior ayudaron a extender temporalmente la disponibilidad del recurso, pero no fueron suficientes para revertir el déficit acumulado.

La Plata también permanece bajo vigilancia. Ese embalse continúa descendiendo y podría entrar en ajustes operacionales si la tendencia persiste. La AAA ya ha aplicado medidas para reducir la extracción durante determinados periodos y controlar presiones con el objetivo de conservar agua.

A la situación de sequía se suma una avería en una bomba de extracción de La Plata que ha afectado el servicio de miles de clientes. La combinación de bajos niveles, averías y alta demanda mantiene bajo presión los principales sistemas de abasto del área metropolitana.

La entrada de Carraízo a fase de control tendría implicaciones operacionales adicionales para la AAA y podría obligar a revisar las medidas vigentes de manejo del recurso. Por ahora, la agencia mantiene el monitoreo diario y el Comité de Sequía continuará evaluando si son necesarias nuevas restricciones.