La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) informó durante la noche del martes que completó satisfactoriamente la reparación de una de las cuatro unidades de bombeo de la represa La Plata, una avería que había afectado el servicio de agua potable a más de 20,000 abonados desde el 20 de agosto.

El presidente ejecutivo de la AAA, Luis R. González Delgado, indicó que la unidad volvió a entrar en funcionamiento luego de completarse la instalación del componente de reemplazo y las pruebas operacionales correspondientes.

La pieza necesaria para reparar la bomba llegó a Puerto Rico durante la mañana del martes procedente de Ohio. Personal especializado de Cortés Industrial realizó el ensamblaje y las pruebas antes de trasladar el componente hasta la represa para completar la intervención.

Con la unidad nuevamente en operación, la corporación pública informó que el sistema de distribución comenzó un proceso de recuperación gradual. La restauración del servicio no ocurre de manera inmediata para todos los clientes, ya que es necesario recuperar niveles en tanques, presurizar tuberías y estabilizar la red de distribución.

La avería había provocado interrupciones y bajas presiones a miles de clientes que dependen del sistema de La Plata. La situación se produjo en momentos en que el embalse también enfrenta niveles reducidos por la sequía, lo que aumentó la presión operacional sobre la infraestructura.

La AAA había señalado previamente que aproximadamente 20,952 abonados permanecían afectados por la avería. La reparación de la bomba permite recuperar la capacidad de extracción necesaria para abastecer la planta y avanzar hacia la normalización del servicio.

González Delgado también indicó que la agencia adquirió piezas adicionales y equipo de resguardo con el objetivo de responder con mayor rapidez ante futuras fallas similares y reducir el riesgo de interrupciones prolongadas.

Aunque la reparación representa un avance importante, la corporación exhortó a los clientes a mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales mientras el sistema recupera presión y niveles operacionales. La normalización completa dependerá de la zona y de las condiciones específicas de la red de distribución.