El embalse La Plata, en Toa Alta, quedó este viernes a solo tres centímetros del nivel que activaría ajustes operacionales, en momentos en que la sequía continúa ejerciendo presión sobre las reservas de agua de Puerto Rico.

Datos del monitoreo diario de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) colocaron el nivel del embalse en 44.93 metros, luego de una reducción de 11 centímetros en apenas 24 horas. El umbral establecido para entrar en ajustes operacionales es de 44.90 metros.

La reducción se suma a otra caída de 11 centímetros registrada el día anterior y refleja el rápido descenso que experimenta una de las principales fuentes de agua del área metropolitana.

Los ajustes operacionales no equivalen necesariamente a un racionamiento general. La AAA puede recurrir a medidas como reducir la extracción de agua, disminuir presiones, controlar caudales o modificar el número de bombas utilizadas para extender la disponibilidad del abasto.

La Plata sirve a una amplia población de municipios del norte y área metropolitana. Informes recientes sitúan en alrededor de 250,000 los abonados que dependen del embalse, por lo que un deterioro adicional de sus niveles podría tener consecuencias operacionales significativas.

El panorama ocurre mientras gran parte de Puerto Rico permanece bajo condiciones de sequía severa o extrema. El Monitor de Sequía de Estados Unidos informó esta semana que la sequía extrema se expandió hasta cubrir 44.45% del territorio.

De los 19 embalses monitoreados por la AAA, 14 registraron descensos en la actualización de este viernes, tres aumentaron y dos permanecieron sin cambios. Carraízo y Cidra ya se encontraban en nivel de ajustes, mientras La Plata permanecía en observación.

Las autoridades continúan monitoreando diariamente los niveles y las lluvias previstas para determinar si será necesario modificar la operación de los sistemas de abasto durante los próximos días.