Un nuevo estudio del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico identificó importantes barreras de comunicación que enfrentan personas sordas al acudir a hospitales, clínicas, oficinas médicas y dependencias gubernamentales de la isla.
Los resultados corresponden al Registro y Estudio de Necesidades de la Comunidad Sorda en Puerto Rico, realizado entre enero y julio de 2026 como parte de una encomienda establecida mediante orden ejecutiva.
Entre quienes respondieron el cuestionario de necesidades, 89% indicó haber acudido a un hospital, clínica u oficina médica durante el último año. Sin embargo, 69% de quienes evaluaron su experiencia de comunicación en servicios de salud la calificó como regular o mala.
Los participantes señalaron como necesidades principales la disponibilidad de intérpretes de lengua de señas, personal capacitado para comunicarse con personas sordas y formularios accesibles.
El estudio también encontró que 71% utiliza audífonos o implante coclear, mientras 67% indicó ser sordo desde el nacimiento. Además, 62% señaló que actualmente no trabaja y 61% informó que no cuenta con servicio de video de relevo.
El Registro recibió 803 respuestas, de las cuales 410 cumplieron con los criterios de inclusión. El cuestionario de necesidades procesó 103 respuestas.
El Instituto advirtió que los resultados describen a las personas que participaron voluntariamente y todavía no deben utilizarse para estimar las características de toda la comunidad sorda de Puerto Rico ni para realizar comparaciones entre municipios.
Aun así, la agencia considera que la información puede servir como base para formular políticas públicas dirigidas a mejorar la accesibilidad. Entre sus recomendaciones se encuentran ampliar el proyecto, fortalecer la colaboración entre agencias y continuar recopilando datos.
El Instituto informó que mantendrá abiertos el Registro y el Cuestionario de Necesidades al menos hasta finales de diciembre de 2026 para aumentar la participación y representación geográfica.


