El embalse Carraízo quedó este domingo a solo siete centímetros de alcanzar el nivel de control, mientras 13 de las reservas de agua monitoreadas en Puerto Rico registraron reducciones, según la actualización diaria de los niveles de los embalses.

La situación mantiene la atención sobre una de las principales fuentes de agua del área metropolitana en momentos en que Puerto Rico atraviesa condiciones de sequía y varios sistemas han experimentado descensos sostenidos.

El nivel de control representa una categoría operacional dentro de la escala utilizada para vigilar las reservas. Alcanzar ese umbral puede requerir nuevas decisiones para administrar la extracción y prolongar la disponibilidad de agua, dependiendo de las condiciones específicas del sistema.

La actualización también reflejó un descenso particularmente marcado en el embalse Loco, que bajó 29 centímetros y entró en nivel de seguridad.

En total, 13 embalses registraron reducciones durante el periodo de medición, evidencia de que la presión sobre las reservas continúa pese a la expectativa de lluvias asociadas a los remanentes de la tormenta tropical Dolly.

Las precipitaciones previstas para este domingo y parte del lunes podrían ofrecer cierto alivio, especialmente en sectores del este y sureste, aunque Meteorología ha advertido que la cantidad y ubicación exacta de la lluvia dependerán de la trayectoria de la onda tropical.

Carraízo abastece a una parte importante de la población del área metropolitana, por lo que sus niveles son observados diariamente por las autoridades y consumidores.

La crisis de agua ha obligado durante las últimas semanas a intensificar el monitoreo de embalses y adoptar ajustes operacionales en algunos sistemas.

Las autoridades continuarán evaluando si las lluvias previstas logran frenar los descensos y producir aumentos medibles en las reservas durante los próximos días.