El Gobierno de Puerto Rico identificó cinco pozos fuera de servicio que serán priorizados para reforzar el suministro de agua del área metropolitana en medio de la sequía que afecta a la isla.

La gobernadora Jenniffer González Colón y la secretaria de Estado, Rosachely Rivera Santana, informaron este martes que los pozos seleccionados forman parte de un grupo de aproximadamente 12 fuentes identificadas para posible rehabilitación.

Los cinco pozos prioritarios son Campanillas, Levittown, Dorado IRI 1, Dorado IRI 2 y Maguayo, ubicados en municipios de la zona norte y metropolitana.

Según González Colón, la recuperación de estas instalaciones podría incorporar más de cinco millones de galones de agua diarios al sistema que abastece la zona metropolitana.

Los pozos llevan entre 15 y 25 años fuera de servicio y eran utilizados antes de que entrara en operación el Superacueducto, de acuerdo con la información ofrecida por el Ejecutivo.

La administración espera que los trabajos necesarios permitan habilitar las fuentes durante los próximos dos meses y que su aportación pueda mantenerse de manera permanente.

La iniciativa surge mientras el Gobierno busca diversificar las fuentes de agua y reducir la vulnerabilidad del sistema ante períodos prolongados de poca lluvia y descensos en los niveles de los embalses.

La recuperación de los pozos se suma a otras medidas que las autoridades evalúan para reforzar la infraestructura de agua potable y aumentar la resiliencia del sistema en el norte de Puerto Rico.

El anuncio coincidió con una recuperación reciente del embalse Carraízo tras las lluvias asociadas a los remanentes de Dolly, pero el Gobierno sostuvo que los pozos forman parte de soluciones de carácter más permanente.

Las agencias deberán ahora completar las evaluaciones técnicas y los trabajos de rehabilitación necesarios antes de que los cinco pozos puedan comenzar a inyectar agua al sistema metropolitano.