La gobernadora Jenniffer González Colón anunció este martes una pausa temporal en el plan de interrupciones programadas para los abonados que se suplen del embalse Carraízo, luego de la recuperación registrada tras las lluvias asociadas a los remanentes de Dolly.
La pausa comenzará este miércoles y tendrá una duración inicial de entre 48 y 72 horas. Durante ese período, los abonados incluidos en las zonas 1 y 2 podrán recibir servicio de agua mientras la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados completa el proceso operacional necesario para abastecer ambos grupos.
González Colón explicó que la medida representa un alivio temporal y no la eliminación definitiva del plan de racionamiento. El Gobierno continuará observando el comportamiento del embalse antes de decidir si extiende la pausa o restablece las interrupciones.
La gobernadora indicó que la pausa podría comenzar después del mediodía del miércoles, una vez la AAA complete el bombeo y la recuperación requeridos para llevar agua a las dos zonas incluidas en el esquema.
El anuncio se produjo después de que Carraízo aumentara su nivel gracias a las lluvias recientes. Datos citados por Telemundo Puerto Rico colocaban el embalse en 38.64 metros, por encima del umbral de 38.50 metros asociado a la etapa de ajustes operacionales y nuevamente en nivel de observación.
El plan de interrupciones había dividido a los abonados dependientes de Carraízo en dos zonas con períodos alternos de servicio y suspensión, una medida implantada para administrar las reservas disponibles durante la sequía.
La pausa permitirá que residentes de municipios abastecidos por el sistema de Carraízo puedan almacenar agua y normalizar temporalmente sus actividades después de semanas de interrupciones programadas.
La mandataria recalcó que la recuperación reciente no elimina el riesgo de nuevos descensos. Si el nivel del embalse vuelve a deteriorarse, las interrupciones podrían reanudarse.
La AAA y el Ejecutivo evaluarán durante las próximas 48 a 72 horas la evolución de Carraízo, las aportaciones recibidas y el consumo antes de determinar el próximo paso del plan.
La decisión representa el cambio operacional más importante en el racionamiento de Carraízo desde que comenzaron las interrupciones y ofrece un respiro inmediato a los abonados, aunque la continuidad del servicio dependerá de la evolución del embalse.


