La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) otorgó un contrato de $400,000 para un proyecto de siembra de nubes sin discutirlo previamente con su Junta de Gobierno, según trascendió este martes durante una vista pública del Senado.
El contrato fue concedido el 19 de agosto a Seeding Operations & Atmospheric Research (SOAR) mediante un proceso expedito amparado en el estado de emergencia por sequía. El proyecto busca aumentar la precipitación en las cuencas de los embalses Carraízo y La Plata.
Verónica Rodríguez Irizarry, representante de la Asociación de Alcaldes en la Junta de Gobierno de la AAA, afirmó que la iniciativa no fue presentada al cuerpo en ningún momento. Aunque reconoció que un contrato inferior a $1 millón no requería aprobación formal, cuestionó la falta de comunicación sobre un asunto de alto interés público.
El presidente ejecutivo de la AAA, Luis González Delgado, defendió la decisión al describir el proyecto como un asunto operacional. Explicó que la agencia consulta automáticamente a la Junta cuando las contrataciones de emergencia superan el millón de dólares.
SOAR ya había realizado trabajos de siembra de nubes durante la sequía de 2015. Según la información presentada en la vista, aquella intervención produjo resultados por debajo de lo esperado, un antecedente que vuelve relevante la evaluación del desempeño del nuevo contrato.
La Junta de Gobierno tiene previsto reunirse este viernes con González Delgado. En ese encuentro, el presidente ejecutivo presentaría la información del contrato y los informes sobre los resultados obtenidos hasta ahora en los vuelos realizados por la compañía.
La controversia ocurre semanas después de que el expresidente de la Junta de Gobierno, Héctor del Río Jiménez, renunciara tras denunciar que tampoco se consultó al cuerpo sobre la implantación del plan de racionamiento que afectaría a la región metropolitana.
El Senado mantiene así bajo escrutinio tanto la efectividad del proyecto de siembra de nubes como el proceso mediante el cual la AAA tomó la decisión, mientras Carraízo y La Plata continúan siendo piezas centrales de la respuesta gubernamental a la sequía.


