El Senado de Puerto Rico investigará el creciente uso de redes sociales para promocionar rifas de vehículos, embarcaciones, artículos para el hogar y hasta residencias, ante cuestionamientos sobre la fiscalización y las garantías disponibles para los consumidores.
La investigación se realizará mediante la Resolución del Senado 509, que busca estudiar las disposiciones que regulan las promociones comerciales por sorteos y determinar si quienes organizan estas actividades cumplen con los requisitos mínimos de divulgación, difusión y publicidad.
La medida fue presentada por el senador Héctor Joaquín Sánchez, presidente de la Comisión de Transportación, Telecomunicaciones, Servicios Públicos y Asuntos del Consumidor. El texto señala que esta modalidad comenzó con premios de menor valor y ha evolucionado hacia bienes mucho más costosos.
Según la resolución, algunos sorteos comercializados en plataformas digitales ofrecen vehículos que superan los $100,000, embarcaciones, ventanas de aluminio y viviendas. La dinámica puede incluir entre 10,000 y 15,000 boletos por sorteo, con precios que suelen fluctuar entre $20 y $30.
El Senado también examinará si estas actividades cumplen con el Reglamento de Prácticas Comerciales de DACO, que establece obligaciones sobre divulgación y publicidad, además de protocolos para modificar términos, condiciones, premios o suspender promociones.
La legislación recuerda que la normativa puertorriqueña define un sorteo como una actividad en la que varias personas tienen la expectativa de recibir premios y el azar predomina en la selección del ganador. Esa definición resulta central para determinar qué reglas aplican a las promociones difundidas en internet.
Otro punto bajo análisis es la prohibición de loterías privadas cuando se exige un pago para participar. La resolución cita la legislación vigente, que considera ilegal un sorteo con prestación económica salvo que el promotor provea al menos una alternativa de participación sin pago.
La investigación legislativa buscará establecer el alcance real de estas rifas, el grado de cumplimiento de las normas existentes y si hacen falta nuevas medidas de protección para consumidores que participan en sorteos promocionados principalmente mediante redes sociales.


