El director ejecutivo de la Junta de Supervisión Fiscal, Robert F. Mujica, confirmó este miércoles que el organismo y sus asesores legales han mantenido conversaciones con autoridades federales que investigan las presuntas irregularidades relacionadas con el fallido contrato de Power Expectations.

El acuerdo, valorado en $5,887 millones, contemplaba suplir 400 megavatios de generación temporera al sistema eléctrico de Puerto Rico antes de que la Junta revocara su aprobación y ordenara su cancelación.

Mujica indicó que las conversaciones con funcionarios federales continúan, aunque no identificó públicamente las agencias involucradas ni ofreció detalles sobre el contenido de los intercambios.

El funcionario explicó que entre las preocupaciones que levantó la Junta estuvieron el tiempo requerido para ejecutar el proyecto y los cambios que se produjeron en los términos y participantes del acuerdo después de la evaluación inicial.

Mujica señaló que la Junta había establecido salvaguardas que permitían terminar el contrato por incumplimiento, independientemente de las alegaciones separadas sobre posibles falsificaciones o representaciones falsas.

También destacó que el contrato aprobado contemplaba 400 megavatios, mientras que Flotek Industries posteriormente divulgó ante la Comisión de Bolsa y Valores que había acordado proporcionar 40 megavatios, una diferencia que el funcionario presentó como evidencia de que el acuerdo había cambiado.

La Junta sostiene además que parte del tiempo utilizado para revisar la contratación respondió a dificultades para obtener contestaciones de la Oficina Independiente de Adquisiciones, conocida como 3PPO.

La confirmación de las conversaciones federales añade una nueva dimensión a una controversia que ya ha generado investigaciones, referidos y cuestionamientos sobre los procesos de contratación pública relacionados con la generación temporera en Puerto Rico.