El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, aseguró este jueves, 24 de septiembre de 2026, que testimonios recibidos por la Cámara Alta podrían demostrar, si son corroborados, que el exsecretario de la Gobernación Francisco Domenech Fernández mintió ante la Asamblea Legislativa. El líder senatorial recalcó que corresponderá a las autoridades determinar si hubo delitos o violaciones éticas.
Rivera Schatz indicó que el Senado recopiló testimonios bajo juramento, mensajes de texto, cartas y otros documentos durante su investigación. Según explicó, ese material ya fue referido a organismos con facultad investigativa para que evalúen la evidencia y determinen si procede alguna acción.
Entre las entidades mencionadas por el presidente senatorial figuran la Oficina de Ética Gubernamental, el Panel sobre el Fiscal Especial Independiente y el Departamento de Justicia. Rivera Schatz añadió que esas agencias han solicitado información adicional al Senado, incluida la transcripción completa de una vista pública.
El presidente del Senado adelantó que se presentará un informe parcial al pleno y que posteriormente será publicado en la página electrónica del cuerpo legislativo. Evitó concluir personalmente que Domenech haya incurrido en perjurio y sostuvo que esa determinación no corresponde a la Legislatura.
Las expresiones también alcanzaron la controversia relacionada con Power Expectations. Rivera Schatz dijo que, por el momento, no considera necesario que el Senado abra otra investigación paralela, debido a que la Cámara de Representantes y distintas autoridades ya examinan aspectos relacionados con el asunto.
Sobre el zar de Energía, Josué Colón Ortiz, Rivera Schatz señaló que existen alegaciones relacionadas con mensajes de texto, llamadas, cartas y memorandos que deberán ser evaluadas por las autoridades competentes. También mencionó una alegación de que Colón habría solicitado empleo a LUMA, sin presentarla como un hecho adjudicado.
Rivera Schatz sostuvo que el trabajo legislativo consiste en recopilar testimonios y documentos, preparar el informe y remitir la información a las entidades correspondientes. La próxima etapa dependerá de la evaluación que realicen las agencias investigativas sobre la evidencia entregada por el Senado.


