El presidente Donald Trump pidió este domingo 19 de julio que los republicanos amplíen un proyecto de ley de sanciones dirigido contra Rusia para incluir también a Irán, en medio de una nueva escalada militar y política entre Washington y Teherán.

La declaración introduce un nuevo frente de presión económica contra el gobierno iraní en momentos en que Estados Unidos mantiene ataques militares activos y busca reducir la capacidad de Teherán para amenazar a sus tropas y a la navegación comercial en el Golfo.

Trump planteó que Irán sea incorporado a la legislación que actualmente busca imponer sanciones adicionales contra Rusia. La propuesta podría convertir el proyecto en una herramienta más amplia de política exterior y aumentar significativamente su alcance financiero y comercial.

La iniciativa llega después de nuevos ataques iraníes contra posiciones y aliados de Estados Unidos en Oriente Medio. Dos militares estadounidenses murieron recientemente en Jordania y otro falleció este domingo en Irak durante la detonación controlada de un dron iraní derribado.

La Casa Blanca ha sostenido que la presión militar debe ir acompañada de medidas económicas capaces de limitar el financiamiento y la capacidad operativa de Irán. El gobierno iraní, por su parte, ha denunciado las acciones estadounidenses como una agresión y ha advertido que responderá a nuevas sanciones o ataques.

La eventual inclusión de Irán en un proyecto originalmente diseñado para castigar a Rusia también podría tener consecuencias para empresas, bancos, navieras y gobiernos que mantengan vínculos comerciales con ambos países. El texto final de cualquier legislación determinará el alcance real de esas restricciones y las posibles sanciones secundarias.

Para los mercados internacionales, una expansión del régimen de sanciones sobre Irán añadiría otra capa de incertidumbre sobre energía, comercio marítimo y acceso al sistema financiero estadounidense. El petróleo ya ha reaccionado al deterioro de la seguridad en el estrecho de Ormuz y al riesgo de interrupciones adicionales.

La propuesta también coloca al Congreso en el centro de la estrategia estadounidense frente a dos conflictos simultáneos: la guerra en Ucrania y la confrontación con Irán. Cualquier ampliación del proyecto requerirá negociaciones legislativas y podría generar debate sobre el alcance del poder sancionador de Washington.

Trump no detalló todavía qué medidas específicas contra Irán deberían añadirse al proyecto, pero su respaldo público aumenta la posibilidad de que los legisladores republicanos intenten modificar el texto durante su consideración en el Congreso.