La violencia armada volvió a estremecer el sur de Puerto Rico tras una balacera reportada frente a una farmacia en Juana Díaz, donde dos hombres murieron y otras dos personas resultaron heridas de bala.

Telemundo Puerto Rico informó que el ataque ocurrió la noche del domingo frente a la farmacia Guayabal, ubicada en la carretera PR-1, en el barrio Pastillo de Juana Díaz. La Policía identificó a las víctimas fatales como William Enrique Santiago Colón, de 27 años y residente de Santa Isabel, y Luis Daniel Alvarado Rivera, de 18 años.

Según la información publicada, uno de los cuerpos fue encontrado en el área del estacionamiento y el otro dentro de una guagua Ford F-150 blanca. Las dos personas heridas, incluyendo una mujer, fueron transportadas a un hospital del área y luego referidas a una institución hospitalaria en la zona metropolitana.

Las autoridades indicaron que ambos heridos permanecían en condición crítica, pero estable. La investigación preliminar apunta a que las víctimas pudieron haber sido acechadas antes del ataque.

El caso quedó en manos de la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Ponce, que deberá reconstruir la escena, entrevistar testigos y revisar posibles cámaras de seguridad cercanas al establecimiento.

El lugar del crimen añade preocupación comunitaria porque se trata de un espacio comercial de alta circulación. Farmacias, gasolineras y comercios ubicados en vías principales suelen mantener movimiento constante de clientes, empleados y conductores durante horas extendidas.

Una balacera en ese tipo de entorno no solo representa una investigación criminal compleja. También genera presión sobre comerciantes, residentes y autoridades municipales por medidas de seguridad, patrullaje preventivo e iluminación en áreas de estacionamiento.

El doble asesinato se suma a una serie de incidentes violentos recientes que han elevado la atención pública sobre la seguridad en municipios fuera del área metropolitana.

La pesquisa deberá establecer el móvil del ataque, identificar a los responsables y determinar si el crimen guarda relación con conflictos previos, vigilancia contra las víctimas o actividad criminal organizada en la región sur.

Mientras continúa la investigación, las autoridades mantienen cerrados o bajo control segmentos cercanos a la escena para completar el levantamiento de evidencia.