El Departamento de Hacienda advirtió este martes que eliminar el arbitrio al petróleo conocido como la “crudita” no garantiza que el consumidor vea una reducción de 36.9 centavos por galón en el precio de la gasolina.
Durante una vista pública de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y PROMESA del Senado, la agencia explicó que la carga de $15.50 por barril equivale matemáticamente a unos 36.9 centavos por galón para los productos sujetos a todos los componentes del arbitrio.
Sin embargo, Hacienda sostuvo que eliminar el impuesto no significa que esa cantidad se transfiera automáticamente al precio final. El ahorro dependería de las condiciones del mercado, los costos de transporte y distribución y de cuánto de la reducción llegue efectivamente al consumidor.
La vista examinó la Resolución del Senado 461, que ordena investigar la crudita, su impacto económico y su relación con las obligaciones fiscales del Gobierno. La discusión ocurre mientras sectores políticos plantean alternativas para reducir la carga contributiva sobre los combustibles.
Hacienda informó que la partida de Productos del Petróleo recaudó aproximadamente $466.7 millones durante el año fiscal 2026, aunque aclaró que esa cifra incluye otros recaudos sobre gasolina y diésel y no corresponde exclusivamente a la crudita.
AAFAF señaló que los recaudos vinculados al arbitrio base y la crudita ya forman parte de los ingresos recurrentes del Fondo General. Durante los años fiscales 2024 y 2025 representaron en promedio 4.09% de sus ingresos, con $590 millones y $558 millones, respectivamente.
El Plan Fiscal proyecta alrededor de $507 millones anuales para los años fiscales 2027 y 2028 en la partida consolidada relacionada con estos recaudos. Por ello, cualquier reducción tendría que compensar la pérdida de ingresos para mantener neutralidad fiscal.
La Oficina de Gerencia y Presupuesto coincidió en que reducir o eliminar el arbitrio no asegura por sí solo una disminución del precio en las estaciones y planteó que cualquier legislación debería incluir mecanismos para garantizar que el alivio llegue al consumidor final.


