La jueza federal Laura Taylor Swain tendrá a su cargo la disputa sobre el contrato de generación temporera entre la Autoridad de Energía Eléctrica y Power Expectations, luego de que el caso fuera transferido al tribunal que atiende la quiebra de la corporación pública.
El juez presidente del Tribunal federal en Puerto Rico, Raúl M. Arias-Marxuach, transfirió el jueves el litigio a Swain con el consentimiento de la propia jueza. El caso busca determinar si Power Expectations puede reactivar el acuerdo que había suscrito con la AEE el pasado 10 de junio.
La controversia gira alrededor de un Contrato de Operación y Compra de Energía que quedó cancelado el 18 de agosto. Power Expectations acudió al tribunal para reclamar daños y solicitar que se impida a la AEE iniciar otro proceso competitivo para adquirir generación temporera.
La AEE, por su parte, solicitó que la demanda sea desestimada sin perjuicio por considerarla procesalmente impropia. Como alternativa, planteó que cualquier controversia restante debe resolverse dentro del procedimiento de Título III de PROMESA que dirige Swain.
Ambas partes coinciden en que el desenlace del caso está estrechamente relacionado con la situación financiera y operacional de la AEE. La diferencia está en el procedimiento que debe utilizarse y en los remedios que Power Expectations puede reclamar tras la cancelación.
El contrato estaba valorado en aproximadamente $5,887 millones. La entonces directora ejecutiva de la AEE, Mary Carmen Zapata Acosta, lo canceló luego del retiro del endoso de la Junta de Supervisión Fiscal y ante el alegado incumplimiento de Power Expectations con la presentación de una fianza requerida.
Power Expectations sostiene que una desestimación podría abrir la puerta a un nuevo proceso competitivo y hacerle perder la posición contractual que reclama. La AEE argumenta que la empresa no siguió el procedimiento correspondiente bajo la sección 310 de PROMESA.
Con la transferencia, será ahora Swain quien determine si existe jurisdicción federal y cómo debe continuar el litigio. La decisión tendrá implicaciones tanto para el contrato en controversia como para los próximos pasos de la AEE en la búsqueda de generación temporera.


