La Asociación de Prácticos de la Bahía de San Juan aseguró este miércoles que sus miembros no se han negado a prestar servicios para la entrada del buque Amur River, que permanece en alta mar con un cargamento de gas natural licuado destinado a la Central San Juan.

La organización sostuvo que la controversia responde a consideraciones de seguridad relacionadas con las dimensiones de la embarcación y no a una negativa de sus miembros a realizar la maniobra de entrada a la bahía.

Según los prácticos, el Amur River tiene una manga de 44.24 metros, mientras que el parámetro utilizado para este tipo de operación es de 43.40 metros. La diferencia señalada es de 84 centímetros.

La Asociación indicó que esa diferencia debe evaluarse tomando en cuenta las condiciones particulares de la Bahía de San Juan y las medidas de seguridad necesarias para completar el tránsito y atraque de la embarcación.

La disputa involucra a New Fortress Energy, suplidor de gas natural para la Central San Juan, y ha llegado al Tribunal Federal ante la jueza Silvia Carreño Coll en medio de la preocupación por el suministro de combustible para generación eléctrica.

Los prácticos han planteado tres condiciones de seguridad para realizar la maniobra, incluyendo asuntos relacionados con la disponibilidad y capacidad de los remolcadores que asistirían al buque durante su tránsito por la bahía.

La Asociación también rechazó que exista un incentivo económico para retrasar la entrada del Amur River y señaló que sus integrantes son compensados por prestar servicios de practicaje, por lo que un barco que permanece en alta mar no les genera ingresos por esos servicios.

La controversia mantiene frente a frente la necesidad de recibir el cargamento de gas natural para la Central San Juan y las condiciones de seguridad que, según los prácticos, deben cumplirse para permitir la entrada de una embarcación de esas dimensiones.